Worldwide, Heidi´s House
Intento de persona, pero cómo comparte el 99% de sus genes con los de cualquier masca-queso de andar por casa, parece que se ha quedado atascado en el boquete del rodapiés de la pared... Devorador de celuloide, y de lo digital. Facilidad y tal. Amante de las etiquetas de champú, y de idear algunas. Cualquier artefacto/momento/pieza/miga audiovisual, me interesa. Ñoño y vago por naturaleza. Aquel que no sabe decir: No. Ésta es mi vía de escape.

jueves, 29 de abril de 2010

Fechas.


Quizás sea porque soy un jodido imbécil, y un maniático de las fechas, calendarios, y demás escusas para recordar algo. Por muy bueno o malo que sea el contenido o sentido de ellas. Creo que estas cosas, ya no meren la pena ser recordadas, si no son del gusto del consumidor.
Es decir, ¿para qué cojones vas a recordar algo que pasó "x" día, si lo que ocurrió te trae malos recuerdos?
Alomejor es simplemente, que me estoy volviendo un poco detractor, de recordar cosas.
Pero jamás me dejará de gustar el recordar momentos inolvidables. Como cuando aquella bolsa flotaba en el aire, y nos tirábamos 2 horas mirándola, bajo el sol de la tarde.
Son sólo malditos números. Y lo peor de todo. Cosas que NO PODEMOS CAMBIAR YA.
¿Entonces para qué rallarse? Me hace gracia que todo esto lo esté redactando YO.
Uy.. un "yo", en mayúsculas. Qué egocéntrico por dios.
Casi que prefiero no recalcar esa palabra más.
Me trae malos recuerdos.
Hoy por hoy, y ahora mismo sonando "Even if it kills me" de Motion City Soundtrack, que habla sobre la superación de las cosas, pero por uno mismo, "incluso si me mata".
El invierno es un asesino cuando el sol se pone.
En serio, es increíble como la música puede llegar a cambiar nuestro estado de ánimo en cuestión de nanosegundos.
Teniendo en cuenta que hace un año, estaba tan contento como hoy, (bueno, realmente, hoy por hoy, soy más feliz que nunca). Pero como ya he dicho, basta de recordar malos momentos.
I just wanna get back on track, and i´ll do whatever it takes. Even if it kills me.
Mi gorda coñuda, esas dos jorrorsalads que hay por ahi, a mi sista del almita, al calvo cabrón que se creía que estaba cabreado con el. Al argentino que me introdujo en el mundo del Gin. Al palmero versionador de Muse. Al jamaro trenza de perro. A mi Feuchy del árma. Al lechugo y al escarolo tambien. O al putillo floripondiado más recientemente. Seguramente me dejo unos cuantos. Pero si seguís ahi, I might not fall apart.

Esto se titula: "Ñoñeces a las 11.52am"


Creo que poco más tengo que decir. Quiero sol. Y creo que me voy a echarle un ojo a mi cabra, a ver si me cuenta algo, y me dice a que huelen esas nubes que nunca cataré.


History lesson: I want to sit and drink all day, telling tales of yesterday.



What are you asking me for? It´s not my goddamn history.






-De mayor, no quiero ser como tú-

Porque seguramente no sea tan feliz como lo soy.

lunes, 26 de abril de 2010

Donde vivo yo.


Donde vivo yo, soy el rey.
Soy el rey en cada jodido recoveco de mi mente. No conquisto vikingos, ni navego por los 7 mares en mi barco de porexpán.
No construyo fuertes circulares, con innumerables pasadizos secretos.
Tampoco tengo poderes mágicos. Soy pequeño, si. Pero no tengo poderes de esos que se cuelan por las grietas, ni tengo un escudo contra la soledad.
Pero como Él, odio el maíz congelado.
¿Qué propósito tiene?
Es decir, quizás sea que me he sentido identificado con el por el mero hecho de ver que sacaba el maíz del congelador, y yo engullía palomitas cual desesperado ratón que mira a cada lado ansioso de terminarse el pedazito de gruyere que mora en la trampa de un salón cualquiera.
Pero la verdad es que creo que eso ha sido una mera coincidencia.
Simplemente, la huida, el refugio en el Igloo, me retorna a mis más oscuros momentos, momentos que por suerte ahora no vivo, y que he conseguido sacar de mi cabeza.
Al menos de momento.
Todos podemos ser reyes, pero sólo si el resto quiere que lo seamos.
De momento me quedo en la plebe como Max. Quién tras no ser comido por los monstruos del lugar, vuelve a casa a abrazar a la madre que mordió antes de olvidar.
Que alguien me compre un pequeño bote de madera, y que comience la expedición.
Durmamos apilados, y por un día, cambiemos las bolas de nieve para "guerrear" con bolas de húmedo barro. Dolerá más o menos lo mismo.
Te aseguro que yo no tengo la suficiente fuerza para que duela.

-Where The Wild Things Are- "Crítica y Reflexiones del que vive en la pared"